martes, 2 de agosto de 2016

Nuevo Samsung Galaxy Note 7


Samsung lo tiene complicado para que no le desmonten la sorpresa en cada Unpacked, se producen filtraciones día sí, día también, que nos han ido enseñado lo que hoy se convierte en un producto oficial: Samsung Galaxy Note 7. Sí, nos saltamos el “6”, y lo hacemos con bastante lógica ya que aquí hay mucho de Galaxy S7, y había que poner el catálogo en orden y consonancia.

Podríamos decir que al Note 7 le han dejado el trabajo más fácil, ya que los Galaxy S7 y S7 Edge - también hay buena parte de culpa en los S6 - han traído la revolución necesaria para que el público más exigente se encaprichara de ellos, y de paso las arcas de Samsung pasen a tener unos números mucho más positivos. Ha costado un par de años, y la fórmula hay que aprovecharla en los nuevos Note.

La curva se hace necesaria

Hay datos que nos hacen entender que la curva pasa a ser necesaria, y en el Note 7 tenía que ser protagonista. El más claro es el porcentaje de ventas que comparte Samsung con los modelos del año pasado: el 60% de los Galaxy S6 que se vendieron correspondían con el modelo “normal”, mientras que el 40% eran “Edge”.


¿Qué quiere decir esto? Pues que hay mucho interés por la curva, que se paga a razón de 100 euros más, y a tenor del porcentaje de ventas, no parece haber mucho impedimento en poner la diferencia. Nos gustará conocer el mismo dato con los Galaxy S7, pero pinta que la tendencia es parecida, la gente aprecia el diseño diferencial: tener un teléfono especial que hace aburridos a los competidores. Conociendo esto estaban tardando en meterla en los nuevos Note, más allá del aquel experimento que supuso el asimétrico Galaxy Note Edge.

El lápiz marca la diferencia con el S7 Edge

El teléfono cuenta con una pantalla de 5,7 pulgadas, lo que hasta ahora calificábamos como una phablet, y que en el catálogo de Samsung tenía sentido al tener unos Galaxy S más pequeñines. Pero llegaron teléfonos como el Galaxy S6 Edge Plus o el más reciente Galaxy S7 Edge, y las diferencias se diluyen en cuanto a diagonal de pantalla.

PARA MUCHOS UN NOTE AHORA MÁS QUE NUNCA ES UN GALAXY S DE MAYOR TAMAÑO, AL QUE LE HAN PUESTO UN LÁPIZ. EL S7 EDGE PUSO EL LISTÓN MUY ALTO PARA LA COMPETENCIA, TAMBIÉN PARA EL NOTE


Para muchos otros el Note tiene todo el sentido del mundo, ya que el peso principal está en el lápiz. La diferencia entre familias no la pone el tamaño de pantalla o la batería, la pone S Pen. Si eres un “usuario Note”, posiblemente lo eres porque sacas provecho de la interacción del lápiz con la pantalla, si no es así, la cosa queda bastante parecida, con algunas mejoras interesantes que se han añadido para la ocasión y vamos a conocer en este artículo.

Un cuerpo más duradero al que no le da miedo el agua

El diseño del teléfono está claramente inspirado en el Galaxy S7, ni ellos lo esconden, ni nosotros vemos otra cosa. Lo mejor del asunto es que las calidades y líneas ya estaban al máximo nivel, así que pocas quejas por nuestra parte en esta renovación. Con respecto a un Note 5 nos encontramos con un teléfono con mejor ergonomía gracias a las curvas en laterales delanteros y traseros.

DISEÑO SIMÉTRICO Y UNA CURVATURA EN LOS LATERALES QUE ES ALGO MÁS PRONUNCIADA, YA QUE ES NECESARIA MÁS SUPERFICIE APROVECHABLE PARA EL S PEN

Donde es realmente destacable este teléfono es en la resistencia, ya que hereda la protección IP68 de los S7. No se contenta con eso y colocan un sellado especial de goma y silicona para que el S Pen siga funcionando con esta certificación, y es que es posible usarlo con la pantalla mojada.


Para redondear la jugada hay que contar que es el primer teléfono que utiliza Gorilla Glass 5 en la protección de la pantalla, mucho más resistente a golpes y arañazos. En la parte metálica también hay mejoras al introducir el aluminio tipo 7000, que es un 30% más resistente a golpes y un 20% más resistente a arañazos que el 6000 empleado en el S7.

Terminamos con los colores, y es que Samsung nos ofrece tres atractivos acabados denominados “Silver Titanium”, “Black Onyx” y “Blue Coral” .El S Pen va a juego en todos ellos, pero es claramente más llamativo en el último, que presenta un contraste de colores que estoy seguro que gustará mucho.

Pantalla de 5,7 pulgadas

Esto entra un poco en cuestión de gustos, pero nadie va a dudar que Samsung mete la última de tecnología de pantallas en sus teléfonos Galaxy S y Galaxy Note. Ahí siempre tenemos paneles Super AMOLED, que en esta ocasión es de 5,7 pulgadas, conservando tamaño con Note 5.


La resolución del mismo es de 2.560x1.440 píxeles, llevando la densidad de píxeles a una cantidad conocida: 518ppp. Pero claro, aquí la cosa cambia al encontrarnos con una pantalla doblemente curvada, en cada lateral. El tamaño general del teléfono no es mucho más grande - tampoco más pesado - que un S7 Edge, así que mucha gente debatirá entre uno y otro.

La historia de Samsung nos dice que la curvatura ha gustado recientemente, con el primer teléfono no les fue bien - Galaxy Round -, tampoco tuvo mucho éxito el Galaxy Note Edge. A partir del S6 entendieron que había que ofrecer al mismo tiempo diseño y más funcionalidad, pero especialmente lo primero, y ya empezó a gustar.

Autenticando con los ojos

Samsung tiene un interés especial en mejorar la seguridad de los equipos, pero también la comodidad para realizar la autenticación en procesos como desbloqueos y compras. Por esto, como el resto de fabricantes juega con un sensor de huellas que funciona a la perfección, ya está más que contrastado. Pero en esta ocasión nos introducen un escáner de iris.


Es tan rápido como el de huellas y solo hay que coincidir los ojos con dos círculos en la pantalla: mirando hacia ellos se produce el mismo efecto que con la huella. Para su funcionamiento en situaciones de oscuridad, hay un infrarrojos apoyando en la operación.

El teléfono guarda el patrón - no cambia desde los 18 meses hasta que mueres - de forma segura en carpetas especiales, configuradas con Knox. El sensor funciona incluso con gafas.

El lápiz marca la diferencia: S Pen

La principal mejora es que duplica los niveles de presión que es capaz de reconocer, llegando a 4.096, esto es algo que nos permite tener una sensación más cercana al contacto real de trazo. La otra tiene que ver con el diseño, ya que va a juego con el color del teléfono y es resistente al agua (de hecho podemos escribir con la pantalla mojada).

SEGÚN SAMSUNG, DOS DE CADA TRES EUROPEOS QUE TIENEN UN NOTE USAN EL LÁPIZ, ASÍ QUE PODEMOS CONSIDERARLO COMO UNA ESPECIFICACIÓN ESPERADA EN LA RENOVACIÓN

Desde el punto de vista software hay muchas cosillas que ver, que requieren de una toma de contacto más extensa, entre ellas destacamos: escribir con la pantalla apagada dejando notas sobre el “always on display”, una lupa para amplificar con detalle, traducción con pronunciación, capturar GIFs de un vídeo, y luego compartir todas estas cosas en redes.


La misma cámara que un Galaxy S7

Y la mejor noticia que nos podían dar si lo que queríamos es tener la mejor cámara - no nos vamos a pelear con esto, una de las mejores -. Se trata del afamado sensor Dual Pixel de 12 megapíxeles para la unidad trasera, y uno de 5 megapíxeles para la frontal. En ambos casos se emparejan con lentes con una apertura máxima f/1,7, aportando la principal estabilización.

Para Samsung no fue una decisión fácil bajar de megapíxeles para intentar buscar la mejor calidad en todas las situaciones, pero el tiempo y las pruebas le han dado la razón, especialmente por las mejoras en velocidad de enfoque, captar elementos en movimiento, pelearse con luz complicada, y en la calidad de vídeo.

Hardware conocido, más batería


El cerebro del sistema es una creación de la casa, un Exynos 8890 que ya vimos en los Galaxy S7, así que todo debería funcionar muy parecido, y nosotros encantados. Se trata de un procesador de 8 núcleos en los que cuatro funcionan a 2,3GHz, y los otros cuatro a 1,6GHz. Está confeccionado con tecnología de fabricación de 14nm.

No hay ninguna mejora evidente en prestaciones, incluso la memoria RAM queda en 4GB (LPDRR4), a sabiendas que otras marcas chinas es están volviendo locas por meter más cantidad. Pasando a la memoria interna vemos que hay 64GB en formato UFS 2.0, y que podemos ampliar este aspecto con tarjetas microSD de hasta 256GB.

Echando un ojo a la tecnología de conectividad, no nos falta de nada: NFC, Bluetooth, WiFi ac, etc. Es importante conocer que el teléfono engancha a redes LTE a la velocidad que le marca el nivel Cat 9, que es lo mínimo que le vamos a pedir a un gama alta de esta temporada (en Corea del Sur podemos ver versiones Cat 12).


Vamos con un aspecto crítico en un teléfono grande, la batería, que aquí es de 3.500mAh. Es un salto importante respecto a los 3.220mAh del Note 5, sin incrementar el tamaño. Si miramos al S7 Edge, la batería es de 3.600mAh, todavía un pasito por delante, con un tamaño de pantalla mayor.

Como es norma en la nueva Samsung, la batería no se sustituye, cosa que sí era posible en un Note 4 - en Note 5 sellada -. La razón que da la firma coreana es que así se puede crear un equipo más compacto, menos complicado para aislarlo a la hora de jugar con el metal y la resistencia que le han introducido.

Terminamos con otro punto que Samsung no iba a saltarse, el conector reversible. Afortunadamente tenemos un USB-C - el S7 Edge no lo tiene - que además soporta carga rápida (Samsung dice que es la más rápida, como todos, habrá que comprobarlo).

Personalización inevitable: TouchWiz


El teléfono ha ido cambiando a mejor en su parte externa, y claramente hace falta llevar ese nivel en la interna. Creo que la cosa va a mejor, pero todavía no es la personalización que más me gusta, y aunque nos desbordan con mucha aplicación/servicio propia, todavía no me siguen creando una necesidad de necesitar a Samsung (el S Pen sí es diferenciador para el que lo valore).

Los pilares más importante sobre este TouchWiz con acentos Edge UX, parecen ser Samsung Pay y Knox. El primero es la plataforma de pago con el móvil que cuenta con la huella digital para autenticar, mientras que el Knox es el servicio de seguridad del equipo - carpetas seguras con patrones, escáner de huellas -. Todo esto está montado sobre Android 6.0.1.

Desde el punto de vista de novedades que repercutan en nuestro ocio, tenemos la introducción - por primera vez en un teléfono - del vídeo HDR, es tanto capaz de reproducir este tipo de contenidos, como mejorar vídeos que no lo son. Samsung hace hincapié en Vulkan, el soporte de aceleración 3D está presente gracias a Android.

Nos gusta este Note


No tenemos claro si nos gusta más que un S7 Edge, que curiosamente va a ser su mayor rival en el mercado. Lo que sí es seguro es que es mucho mejor teléfono, especificación por especificación, que un Note 5, así que si estabais esperando una buena renovación, con esta quedamos contentos: hardware más potente, diseño más moderno, mejor cámara, USB-C, más batería, o resistencia al agua.

Samsung Galaxy Note 7, ¿cuándo y cuánto?


El teléfono llega a los principales mercados el próximo 19 de agosto, y estará disponible para su pre-compra en España a partir del 16 - tienda online -, estos recibirán como regalo el nuevo Samsung Gear VR.

Sí podemos adelantar que como buen teléfono de gama alta que se precie, viene cargado de accesorios ideados exclusivamente para un mejor desempeño. Destacamos un “BackPack” que es una mezcla entre funda y batería extra que además es resistente al agua. Hay fundas con ventanas y soporte, y para la ocasión se crea un nuevo Gear VR (no vale el anterior).


Más información | Samsung

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